4 de octubre de 2010

YO NO SOY SOLO YO MISMO


¡Hola amigos y compañeros en el camino de la Vida!


“Los que miran a través de la cerradura no pueden ver la habitación en su totalidad”

Si estamos separados del mundo, no podemos comprender el mundo.

Solo cuando el observador es lo observado no existe fragmentación.

¿Cómo podemos presumir de ver el total si percibimos el yo y los demás separados?

- Y ¿Cómo se que estoy separado de los demás?

- Cuando hay conflicto. Cuando los deseos y los pensamientos opuestos generan conflicto. Entonces el hombre sufre viendo sus propios fragmentos. Yo soy profesional, yo soy hijo, yo soy padre, yo soy esposo, yo soy social, yo soy creyente, yo soy… Somos demasiados.

Cuando el hombre sufre por su fragmentación se hace consciente de su separación. Pero no es consciente de la totalidad, solo, como mucho, es consciente de su separación y de su soledad. La suposición de la totalidad es a nivel intelectual.

El engaño está en que al conjunto de esos fragmentos lo llamamos “individuo” y confundimos las partes por el todo.

Podemos darnos cuenta de nuestra fragmentación y de que estamos creando más fragmentos, más conflictos, más confusión y más sufrimiento, porque cuando hay sufrimiento este afecta a todo.

Pero la propia dificultad en darse cuenta de esto es que solo podemos investigarlo cuando no hay conflicto.

Cuando hay conflicto interno, cada yo se considera el todo y por supuesto el más importante. Pensamos y resolvemos conflictos dependiendo del yo que actúe en ese momento.

¿Qué es lo que hace que se produzca esa fragmentación?

Como diría Krishnamurti: “Todo esto que me da la existencia de segunda mano”

¿Quién o qué ha hecho que yo sea “yo”?

Nuestros antepasados han hecho esta cultura, este medio que nos rodea, con su sufrimiento, su violencia, sus guerras… con su conflicto que, gustosamente o de mala gana hemos aceptado. Una existencia de segunda mano.

¿Por qué acepto esta fragmentación? Por deseos de seguridad.

Si pertenezco a eta sociedad que me han asignado me encuentro seguro tanto biológica como psicológicamente.

¿Pero porque no me encuentro totalmente seguro?

Tengo una sensación de que algo no se me dice, pero si quiero seguridad es preciso que no haga preguntas, que no investigue, que crea lo que se me cuenta. Si busco respuestas estoy perdido, me separarán de la comunidad y adiós mi seguridad.

Así que para sentirme seguro y protegido, pertenezco a la comunidad. Es decir DEPENDO.

No solo dependo enteramente de la comunidad, sino que si me falta o fallo en alguna de las parcelas que me han asignado, me hundo y me deprimo. Ese es mi conflicto.

Si no me formulo preguntas, me siento cómodo; si me las formulo me encuentro terriblemente incómodo y entro en estado de angustia o depresión.

La fragmentación y la inseguridad tienen lugar biológicamente cuando yo deseo seguridad psicológicamente. Si psicológicamente no pertenezco a un grupo, estoy fuera de ese grupo y entonces me encuentro inseguro. Debido a que el grupo me proporciona seguridad física, acepto lo que el grupo me da sin hacer preguntas.

Si no hubiera una separación histórica, todos estaríamos protegidos, seguros, sin fronteras. Todos seríamos uno, pero esta separación impide que este sea así.

Es indispensable que empecemos a reeducarnos en la no separación y a no depender psicológicamente de la masa, a la que continuamente estamos inyectando pensamientos fragmentados.

Con mis mejores deseos de Paz Profunda

Sagoan


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